Entrevista a María Rufo, “Primera vaquera Mayor”

Entrevista a  María Rufo,  “Primera vaquera Mayor”

(Publicada en  La Alzada de Torrestio, 2003)

María Flórez, más conocida por María Rufo, es una de vaqueras antiguas de Torrestío. Esta familia tenía y tiene su casa de invierno en Parades, Concejo de  Las Regueras, y pasaba como el resto de los vaqueros sus veranos en Torrestío, en una casa cercana a la Iglesia, restaurada en los años 60.

Mención aparte merece su antigua casa, especie de fortaleza medieval  de planta cuadrada, techumbre de paja, a cuatro aguas. Divida en dos plantas, baja y primera, cada una con acceso independiente por dos puertas de escasas dimensiones y arquería románica. También tenía dos saeteras, una al Oeste y otra al Este. Abajo estaba la cuadra y arriba la vivienda. En la parte inferior de la puerta había una gran piedra labrada que albergaba una inscripción en su interior que, para los niños, era un enigma. Nunca supimos que significaba. Traspasado el umbral nos encontrábamos con  un único aposento: cocina de llar, escaño, mesa y banco, camas,...El suelo de grandes y gruesas  tablas pobladas de rendijas donde más de una vez metíamos el pié,... Fue una fortuna haber tenido la suerte de habitar la que, sin duda, fue la casa más antigua de Torrestío; ¡que pena que los organismos públicos de la época, por ignorancia o por abandono, consintieron que se perdieran muestras de nuestro patrimonio cultural, tan bellas e interesantes como ésta! Hoy, esa casa, podría ser objeto etnográfico de visita obligada en la Babia Baja y  albergar un museo.

María es un archivo histórico. Su memoria excelente y sus vivencias dignas de ser recogidas por la mejor pluma. Contesta rápida y de forma amena, en el mismo bable o asturiano central que se hablaba hace cuarenta años. Toda una reliquia, que también conviene conservar.

P-María, cuéntanos la alzada a Torrestío: ¿En que época marchabais y donde dormíais?

R- Bueno yo yera muy pequeña, tenia ocho o diez años y diba con mi güela y con mi pá.
Salíamos en mayo, más tarde que lus otros vaqueros de La Braña y de Parades. Dibamos andando y a caballo con los animales y llevábamus algo pa comer po´l viaje.
La primera noche pasábamos-la en Proaza. Primero dormiáse n´el Palacio Prada. Años después ya dormíamos en Proaza, en casa Marín de Villanova y mi güela y yo dormíamos en cama, pero mi pá dormía col ganau. Dáben-nos el café  antes de marchar y tratáben-nos bien porque algunes veces llevábamos-is novielles pal puerto coles nuestres.

La segunda noche dormíamos en Posadorio, arriba de Ricabo y comíamos la comida de les doce arriba, nes campes de Trobaniellu, y la merienda en Porcineru, onde había un bar o posada y tomábamos café. Después ya díbamos a dormir a Torrestío.

P- ¿Cuándo llegabas que hacías?, ¿colocar las cosas?

R- ¡Que dibamos colocar, niñina, había poco que colocar! Encendíamos el fueu con unes cimes, mientres aviaben el ganau y calentábamos algo pa comer y pa la cama.

P- ¿Qué llevabais de comida en el viaje?, ¿chorizo y jamón?

R- ¡Que va niñina!, llevábamos güevos cocios, tortilla, pan o boroña y a veces un pito guisau. Por entós nun había chorizo, nin jamón; nun matábamos gocho. Los gochos si se criaben, yeren pa vender.

P-¿Y la vuelta?, ¿cuándo veníais?.

R- Veníamos pa dir a la feria de San Simón a Grau, el 28 de otubre, porque mi güela texía calcetos de llana merina y diba vendelos allí, pa sacar pa los enredos de casa. Yera muy buena texedora, a mi facíame medies con calaus que paicíen puntilles y ella taba muy orgullosa d´ elles. Un día tenía que dir a Uvieu a facer un retratu pa mandalo pa la fía pa l'Argentina y nun quiso vestir medies de seda, quiso facer el retratu con les  que ella texía.

Bueno, dormíamos la primera noche nes Agüeres, en casa Lucio. La segunda en Caranga de Arriba y después, cuando se abrió la carretera, veníamos dormir a Proaza a casa Corona.

La segunda noche ya veníamos a casa. Llegábamos al oscurecer.

P- ¿Ibais y veníais siempre por Quirós?

R- Si hasta que se fixo la carretera de Páramo a Ventana, siempre se diba por Quirós. Después ya se diba por Teverga.

P- ¿Cómo se llamaba tu güela?

R- Mi güela yera  Genara Álvarez Blanco, yera de casa el Ballotu y casóse n´esta casa con mi Güelo, Pedro Flórez...

Captura

Gustabais muncho texer. Cardaba, filaba y texía la llana. También daba les bendiciones  a les vaques antes de marchar pa que llegaren en paz

P- ¿Cómo era eso?; cuéntamelo.

R- (Sonríe) Pos mira. Diba de animal en  animal  esperrigotandoi agua con una rama de laurel bendito y agua  bendita, que ella " pasaba" en una taza col cuernu. Como se pasaba el agua antes. ¿Nun sabes?

P- Maria, José Xiromo, hablaba de que en ca´ Xepe había gente que iba a Torrestío. ¿Sabes algo? pues yo tenía entendido que, en Parades, los únicos que hacían alzada  antes de la guerra eran los de Nola, en casa el Balloto y vosotros.

R- Nun sé niñina, nun sé.... Bueno, espera, había uno que llamaban Cifero Xepe, hermano de Manuel de Xepe y diba al puertu (a Torrestío siempre se le denomina el puerto en esta zona). Verás, nusotros llevamos de renta la Corra de Santolaya, (en Torrestío), de  Maria Botica,  que la comprara a Cifero Xepe.

P- ¿Iban y venían todos los vaqueros juntos?

R- Pa venir algunes veces sí. Pa dir no, a nun ser que nos encontráramos con alguien. Mira, a veces dibamos por la venta y encontrábamos con algunos de los de Llanera. Voy contate que nos pasó un a vez. Al baxar al Trechoiro, ahí por baxo La Venta, espantose una caballería nuestra y nun supimos por qué. Detrás veníen los de casa Alvarín el Coxo, fíu de una hermana de Maria Puente. Bueno, cuando paramos a dormir dímonos cuenta que faltaba una pita de les que diben na caballería. Seguro que se había saliu cuando pego la espantina en Trechoiro. El caso ye que después vimos a Alvarín el Coxo guisar una gallina...

Gracies, Maria, por ayudarnos a reconstruir la historia de los vaqueros de Torrestío, nuestra historia, y por recordarnos que un pueblo que pierde su memoria pierde sus raíces. Salud para seguir contando experiencias  y compartiendo tus recuerdos.

María Rufo, en la esquina, con Josefa Xiromo, Lela y Sabino el Pizorro contándo historias en Torrestío
María Rufo, en la esquina, con Josefa Xiromo, Lela y Sabino el Pizorro contándo historias en Torrestío